La Ley antitabaco se va imponiendo poco a poco
Llevamos casi veinte días de Ley antitabaco y algunos están que trinan. En primer lugar, hubo establecimientos que se negaron a aplicar la ley. Se declararon insumisos porque decían que el descenso de demanda les podría obligar a cerrar sus locales. Y en segundo lugar, muchos escribieron a los medios de comunicación diciendo que esta ley era propia de una dictadura y no de una democracia. Pues bien, desde aquí yo les digo, que se ha elegido un gobierno democráticamente y que, si ahora mismo, hiciéramos un referéndum sobre la controvertida ley, saldría de nuevo a favor, pero de forma apabullante. Lo digo, porque soy amigo de fumadores y una inmensa mayoría está a favor de prohibir fumar en los locales públicos.

El tabaco cada vez está menos de moda
¿No será que la dictadura era la del humo? Para muchos que no fumamos, así era. La democracia es de todos y ahora les toca ceder. Y por cierto, no le echen la culpa a los que no fuman si sus ingresos bajan. Acuérdense de sus trabajadores y antes de cerrar el negocio, bájense el sueldo, no sean tan avariciosos. Pero, sobre todo, no se olviden de ser originales para atraer a la clientela. No basta con el café y la copa.
Ante la imposibilidad de fumar en lugares públicos, hay muchos consumidores que ya se están planteando su futuro. Unos dejarán de fumar y otros, a los que la falta de voluntad les puede, esperarán a que salga alguna vacuna contra la nicotina. Para ello tendrán que pasar, al menos, diez años, tal y como dice Carlos Jiménez Ruiz, coordinador del área de tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). La vacuna es de difícil diseño, pero merece la pena trabajar en ella. Juan Ruiz Manzano, presidente de la Separ, afirma que “el tabaquismo es una enfermedad que afecta al 30% de los españoles, pero se puede evitar (y tratar)”.
Por eso, a todos aquellos que todavía son escépticos a la hora de dejar entrar aire limpio en sus establecimientos, les animo a que lo hagan cuanto antes. Si antes fumaban desde las estrellas de cine hasta los adolescentes, hoy en día lo que está de moda es dejar de fumar. Recuerdo a más de un trabajador de la hostelería que me decía: “al bar no le interesa la gente que no fuma, porque no consume”. Cada vez que me acuerdo de aquellas palabras, me sale una carcajada. Pobre ignorante, no sabe que el fumar ya no se lleva.
Foto: Gonzalo Barroso
